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miércoles, 14 de noviembre de 2007

Las obras en el castillo de Arévalo destruyen la principal población de una especie de flora amenazada

En torno al castillo de Arévalo (Ávila) se localizaba la población más numerosa y mejor conservada de Hohenackeria polyodon, una curiosa umbelífera que habita en el norte de África y centro de España; las obras que se realizan en el lugar, con el fin de recuperar el foso del castillo, han provocado la destrucción de los caminos y laderas del cerro, donde se localizaban los ejemplares de la planta. El castillo pertenece al Ministerio de Agricultura y los trabajos han sido realizados por la empresa TRAGSA, curiosamente la misma que patrocina la edición del “Atlas y Libro Rojo de la Flora Amenazada Española”, que califica a la planta como “vulnerable”.

La gravedad del daño es mayor si consideramos la situación del resto de poblaciones españolas. En la Comunidad de Madrid, la mayoría de citas conocidas son de finales del siglo XIX, y se trata de ejemplares que fueron destruidos hace tiempo por el crecimiento urbano de las ciudades de Madrid y Aranjuez. Los últimos ejemplares crecían en los restos del famoso “Cerro Negro” de Madrid, lugar que fue de excepcional interés botánico, pero se perdieron hace pocos años, también en unas obras de limpieza y remodelación. De nada sirvió que la planta esté incluida en el Catálogo de Especies Protegidas de Madrid en la categoría “en peligro de extinción” (el máximo grado de protección).

La planta también se encuentra en el Catálogo de Flora Protegida de Castilla y León dentro de las especies “vulnerables”, lo que teóricamente implicaría que “se prohíbe cualquier actuación que se lleve a cabo con el propósito de destruirlas, mutilarlas, cortarlas o arrancarlas, incluida la alteración deliberada del suelo adyacente de modo que evite su propagación [...]”.

Tras estos hechos, el estado de conservación de Hohenackeria polyodon, ya de por sí delicado, empeora considerablemente. Es necesario que se realice un esfuerzo global de protección que evite la desaparición progresiva de la especie. En el caso concreto de Castilla y León, desde la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono exigimos que se cumpla la ley, y se apruebe de modo inmediato la creación de varias microrreservas de flora en la zona, para proteger los escasos ejemplares que crecen en zonas cercanas, acción que debe ir acompañada de un Plan de Conservación específico.

http://www.mma.es/portal/secciones/biodiversidad/inventarios/inb/flora_vascular/pdf/1416.pdf



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